El Servicio Universal de Salud promete acceso igual para todos, pero esa universalidad es más retórica que real. La demanda de tratamientos como la semaglutida (comercializado como Ozempic o Wegovy) expone el límite: un sistema con recursos desiguales no puede garantizar lo mismo en todo el país. Sin una priorización clara, la universalidad corre el riesgo de ser sólo un nuevo nombre para viejas desigualdades.
David Contreras Loya
El T-MEC: alimentación y salud pública
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá también compromete un asunto que solemos dejar de largo: las cadenas agroalimentarias y la salud pública. ¿Qué implicaciones tiene?